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El mito de la leche

¿Bebe Ud. leche pasteurizada?, ¿consume Ud. productos elaborados con leche pasteurizada?, ¿es usted responsable de la alimentación de bebés, niños o jóvenes y les da leche pasteurizada y productos elaborados con ella, yoghurt, quesos, requesón, etc.? Si las contestaciones son afirmativas, quizá le interese leer esto, para comprender cabalmente las implicaciones que se derivan de sus actos e impactan negativamente la salud de los comensales a su cargo. Porque la leche es hoy en día, sin lugar a dudas, el elemento más nocivo e incomprendido de la nutrición en occidente, aún en los círculos médicos.

La leche es un alimento de proteína completa, queriendo decir que contiene los 8 aminoácidos esenciales, esta es, sin lugar a dudas, la única consideración, en la mayoría de los casos para recomendarla. Al ser consumida cruda, también contiene grasa, lo que significa que combina mal con otros alimentos. Aún así los adultos generalmente “empujan” otros alimentos con tragos de leche fría. La leche se cuaja inmediatamente al entrar al estómago, y reaccionar con los jugos gástricos ácidos digestores de la proteína, por lo que, si hay otros alimentos presentes, la cuajada se coagula envolviendo las partículas alimenticias y las aísla de los jugos gástricos del entorno, dilatando su digestión lo suficiente para permitir la putrefacción. Entonces la primer y más importante regla para el consumo de leche es “Tómela sola o déjela a un lado”. Ahora, en los tiempos modernos, la leche es aún más indigestible por la práctica universal de la pasteurización, que destruye las enzimas naturales y altera la estructura de las proteínas.

La leche cruda o “bronca” contiene las enzimas activas lactase y lipase, que le permite a la leche digerirse a sí misma. La leche pasteurizada, cuya lactase y otras enzimas activas quedan desvitalizadas a consecuencia del proceso de pasteurización, simplemente no puede ser digerida por el estómago humano adulto, y aún los infantes tienen problemas con ella, como lo evidencian las ronchas, cólicos, problemas respiratorios, gases y otros problemas de lactantes de botella, niños, adolescentes y adultos. La falta de las enzimas y la alteración de las proteínas vitales también impiden que el calcio y otros minerales puedan ser asimilados.

Lea el artículo completo: http://trofologiamexico.wordpress.com/2012/06/16/el-mito-de-la-leche/

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Venta de leche cruda en Galicia

En Galicia, un total de 42 sociedades están inscritas en el Consello Regulador de Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega). Aunque la cifra de particulares o empresas ronda el medio centenar, algunas de ellas tienen diversificada su oferta para satisfacer a los mercados de un producto de calidad.

La demanda del consumidor por género con unas cualidades nutritivas y de calidad contrastadas motivan la proliferación de este tipo de sociedades, entre las que existen empresas, cooperativas o incluso particulares. Ven en este tipo de agricultura una forma de dar salida a algunos excedentes del campo y poner en el mercado frutas, hortalizas, leche y derivados y otros alimentos con una producción relativamente baja, pero que ansía ofrecer al consumidor un producto atractivo.

Los ayuntamientos gallegos de A Estrada y Lalín concentran las sociedades dadas de alta en el consejo regulador. En una zona eminentemente agraria y en la que el peso de la ganadería de leche supone un importante peso en la economía, en el censo del consejo regulador solamente figuran ocho empresas dedicadas a la comercialización de este producto o sus derivados. No obstante, otras empresas como las queserías pertenecen a las distintas denominaciones de origen protegidas.

En Lalín es conocida la firma de Antonio Carral Sucasas que, bajo la marca O Alle, pone en el mercado leche de vacuno y cruda. Otras que producen leche de vaca ecológica están emplazadas en Gurgueiro (Agolada), Pedroso (Rodeiro), Camanzo (Vila de Cruces) y en la parroquia silledense de Laro.

Fuente: www.farodevigo.es

La leche industrial

Las empresas de lácteos están llamativamente preocupadas por la salud de las personas: “cuídate”, “fortalece tus huesos”, “que tus hijos crezcan sanos y fuertes”, “mejora tus defensas”… También muestran una gran sensibilidad por el cuidado de los animales (hasta sacan a pasear a las vacas por los verdes prados de Asturias!). En los bricks pintan imágenes de vacas felices pastando. En la leche infantil encontramos ositos de colores. Encontramos también leches enriquecidas: “ahora con vitaminas y omega 3″. En los anuncios de televisión salen niños correteando y las madres comentan como su merienda con leche es fundamental para su desarrollo. Por qué, precisamente las empresas de lácteos, gastan ingentes cantidades de dinero en difundir incesantemente estos mensajes de su preocupación por el cuidado de nuestra salud? Por qué no sucede con las empresas de manzanas, o de zumos, o de pan de molde?
Aquello que los anuncios no muestran es que la leche industrial que nos venden en el supermercado es probablemente el alimento más contaminado del mundo. Por eso hay tanto marketing destinado a convencerte de lo contrario. En ella se han encontrado sistemáticamente dioxinas, hormonas, pus, pesticidas, antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos, antifúngicos, aluminio, plomo, arsénico, compuestos aromáticos policíclicos, proteínas aberrantes (priones responsable de la encefalopatía espongiforme que llegan a la leche) etc. Además, esta leche de ganadería intensiva proviene de vacas medio enfermas, a las que se les destroza el sistema endocrino. Basta exponer un dato: una vaca normal vive unos 25 años, y una vaca de una empresa lechera no pasa de los 4-6 años, exhausta a nivel metabólico y con una alta incidencia de patologías (Sánchez Rodríguez, Zootecnia, Universidad de Córdoba). En esos penosos años, la vaca ha sido usualmente hacinada en naves industriales (tantas vacas por metro cuadrado como la ley permita), lo que fomenta la transmisión de gérmenes y enfermedades por contacto que luego se tapan medicalizando al animal con triple ración de antibióticos y sustancias químicas. La vaca es manipulada para estar embarazada prácticamente todos los días de su vida a través de inseminación artificial para aumentar la producción de leche. Hace 50 años, una vaca producía unos 1000 litros de leche al año. Ahora produce 25.000. Nuestra vaca es además bañada en antibióticos (que pasan a la leche), antifúngicos, antiparasitarios y fármacos de toda clase. Por lo general no ve un pasto verde en su vida.
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Beneficios de la leche cruda

El consumo de leche cruda es motivo de controversia. Aunque no es permitido en muchos países bajo la premisa de que puede conducir a enfermedades por contaminación bacteriana, hay muchos investigadores y organizaciones como la Fundación Westin que defienden el consumo de leche cruda, afirmando que beber leche sin pasteurizar de vacas alimentadas con hierba proporciona muchas ventajas.

El proceso de pasteurización mata los microorganismos de la leche, eliminado también las bacterias beneficiosas como los probióticos, destruye encimas, desnaturaliza componentes anti-microbianos e inmuno-estimulantes, destruye vitaminas C, B y B12, incluso cambia la naturaleza de las proteínas y promueve los patógenos.

Algunos expertos afirman que consumir leche cruda fortalece los huesos, se reducen los problemas digestivos y mejora el sistema inmunológico. Creen que el calor del proceso de pasteurización destruye ciertas proteínas de la leche que podrían ser útiles para que los niños desarrollen sus sistemas inmunes.

En 2011 se realizó una investigación observacional, con niños en edad escolar, en zonas rurales de Alemania, Austria y Suiza. El estudio publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology, en Agosto de ese año, concluía que los niños que consumían leche cruda tenían un 41 por ciento menos de posibilidades de desarrollar asma.

A principios de 1900, antes del uso generalizado de leche pasteurizada, el Dr. J.E. Crewe uno de los fundadores de la Clínica Mayo de Estados Unidos, utilizó la leche como medicina, durante 15 años, curando una variedad de enfermedades. La única leche disponible entonces era la leche cruda entera, rica en grasa, proveniente de vacas alimentadas con pasto y obviamente, era orgánica ya que aún no se habían inventado los pesticidas. Los tratamientos realizados por el Dr. Crewe están descriptos en un artículo de Certified Milk Magazine (Enero de 1929).

El hecho es que la leche cruda, procedente de un ganado saneado, puede tener beneficios que exceden los de beber leche pasteurizada, pero hasta la fecha no hay suficiente apoyo a la investigación.

Fuentes:

Periodico Público. es

Knowledge Base

Mercola.com

Realmilk – Campaña por Leche fresca